Croquetas de pollo caseras para GymBros de la cocina.

Si el día que hay croquetas en casa es fiesta, con estas croquetas de pollo cremosas por dentro y crujientes por fuera directamente hay festival. Además, aprenderás a batir la mezcla de harina y mantequilla como un auténtico chef para que no se queme y quede una bechamel perfecta.​

Tiempo total
Preparación de la masa: 30–40 minutos.​

Reposo en nevera: mínimo 2 horas (ideal de un día para otro).​

Formado y rebozado: 30 minutos.​

Fritura: 4–5 minutos por tanda.​

Ingredientes (4 personas)
250 g de pechuga de pollo cocida y desmigada (vale pollo asado que te haya sobrado).​

80 g de mantequilla.​​

80 g de harina de trigo.​

600 ml de leche entera.​

Sal y pimienta negra al gusto.​

Nuez moscada al gusto (opcional pero muy top).​

2 huevos para rebozar.​

Pan rallado para rebozar.​

Aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír en abundancia.​

Paso a paso

  1. Preparar el pollo
    Desmiga el pollo con las manos o pícalo muy fino con un cuchillo.​

Si quieres extra sabor, saltéalo un par de minutos con un poco de aceite y cebolla muy picada, y luego resérvalo.​​

  1. Roux perfecto (harina + mantequilla sin que se queme)
    Pon una sartén amplia o cazo de fondo grueso a fuego bajo y derrite la mantequilla hasta que esté líquida y ligeramente espumosa, pero sin que se dore.​

Añade la harina poco a poco mientras bates con unas varillas, hasta que se forme una pasta homogénea sin grumos.​​

Cocina ese roux 3–4 minutos a fuego bajo, removiendo sin parar: debe perder el sabor a harina cruda, pero sin llegar a oscurecerse ni oler a tostado fuerte (si se oscurece, amargará).​​

  1. Bechamel cremosa para las croquetas
    Añade la leche poco a poco al roux, en varias tandas, batiendo siempre para que no se formen grumos.​

Mantén el fuego suave y sigue removiendo hasta que la bechamel espese y se despegue ligeramente de las paredes del cazo; debe quedar cremosa pero firme.​​

Sala, añade pimienta y nuez moscada al gusto, prueba y ajusta.​

  1. Incorporar el pollo y enfriar
    Agrega el pollo desmigado a la bechamel y mezcla muy bien para que quede repartido por toda la masa.​

Cocina 5–10 minutos más a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la mezcla esté bien ligada y espesa.​​

Pasa la masa a una fuente amplia, alísala, cúbrela con film en contacto directo para que no se forme costra y deja enfriar primero a temperatura ambiente y luego en nevera al menos 2 horas.​

  1. Formar y rebozar las croquetas
    Con la masa bien fría, ve cogiendo porciones con una cucharita y dales forma de croqueta (cilindros o bolitas) con las manos ligeramente engrasadas o húmedas.​

Pasa cada pieza por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de que queden bien selladas.​

Si quieres un rebozado extra crujiente, puedes hacer doble pasada por huevo y pan rallado.​

  1. Fritura: crujientes pero sin reventar
    Calienta abundante aceite en una freidora o sartén profunda hasta unos 175–180 °C; si no tienes termómetro, prueba con un trocito de pan: debe dorarse poco a poco, no quemarse al instante.​

Fríe las croquetas en tandas pequeñas (sin apelotonar) durante 4–5 minutos, girándolas si hace falta, hasta que estén doradas por fuera.​

Sácalas a un plato con papel absorbente y sirve inmediatamente mientras siguen bien crujientes.​

Truco clave: cómo batir para que no se queme la mezcla
Usa siempre fuego bajo o medio-bajo y un cazo de fondo grueso para repartir mejor el calor; el roux se tiene que tostar suave, no correr una maratón.​

Añade la harina cuando la mantequilla esté derretida pero aún clara, y bate sin parar: si dejas la mezcla quieta, se pega al fondo y se quema.​​

Cambia a batidor de varillas en cuanto empieces a añadir la leche: cuanto más muevas, más fina y cremosa queda la bechamel y menos riesgo de que algo se agarre al fondo.​

Momento anuncio: Batidora GymBro al rescate
En el punto clave del roux y cuando empiezas a añadir la leche, es donde la Batidora GymBro se gana su nombre: sus varillas te ayudan a batir la bechamel sin esfuerzo, evitando grumos y haciendo que la mezcla no se pegue ni se queme, incluso a fuego bajo. El mango en forma de bíceps convierte cada tanda de croquetas en un entreno de cocina con actitud, perfecto para gymbros y para cualquiera que quiera cocinar con estilo; añade un botón en tu entrada con un CTA tipo “Bate tu masa como un auténtico GymBro”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0
    0
    Tu cesta
    Cesta vacíaVolver a la tienda
    Scroll al inicio