La mayonesa casera es una de esas recetas sencillas que marcan la diferencia en cualquier plato: bocadillos, ensaladillas, hamburguesas, patatas, pescados o verduras a la plancha ganan muchísimo cuando se acompañan de una buena salsa hecha en casa. Además, se prepara en pocos minutos con ingredientes que casi siempre tienes en la nevera.
En esta entrada vas a aprender una receta básica de mayonesa casera, algunos trucos para que no se corte y consejos de seguridad para prepararla sin riesgos en casa.
Ingredientes para mayonesa casera
Para obtener una mayonesa cremosa, de sabor suave y perfecta para el día a día, solo necesitas unos pocos ingredientes básicos.
- 1 huevo a temperatura ambiente
- 200 ml de aceite de girasol o aceite de oliva suave
- 1 cucharada de vinagre o zumo de limón
- Sal al gusto
Puedes personalizarla añadiendo una pizca de mostaza, ajo en polvo o hierbas aromáticas si quieres darle un toque diferente.
Cómo hacer mayonesa casera paso a paso
La clave de la mayonesa está en la emulsión: conseguir que el huevo y el aceite se mezclen hasta formar una crema homogénea y espesa.
- Coloca en un vaso alto y estrecho el huevo, el aceite, el vinagre o zumo de limón y la sal.
- Introduce la batidora de mano hasta el fondo del vaso y empieza a batir sin moverla, a potencia baja o media, hasta que veas que la mezcla comienza a espesar desde la base.
- Cuando la emulsión esté formada, ve levantando la batidora lentamente y moviéndola con suavidad para integrar todo el aceite y lograr una textura cremosa y uniforme.
Al terminar, prueba la mayonesa y ajusta de sal o de ácido (más limón o vinagre) según tu gusto.
Trucos para que no se corte
Incluso con una receta sencilla, a veces la mayonesa puede cortarse si la emulsión no se hace bien, pero con unos trucos básicos es fácil evitarlo.
- Usa siempre el huevo y el aceite a temperatura ambiente; si el huevo está muy frío, aumenta el riesgo de que se corte.
- No muevas la batidora al principio: manténla fija en el fondo hasta que la base esté bien espesa y emulsionada.
- Si se corta, puedes intentar “rescatarla” empezando de nuevo con otro huevo en un vaso limpio y añadiendo poco a poco la mezcla cortada como si fuera el aceite.
Seguridad alimentaria y conservación
La mayonesa casera tradicional se elabora con huevo crudo, por lo que es importante tener en cuenta algunas normas de seguridad para minimizar el riesgo de salmonella y otras bacterias.
- Utiliza huevos muy frescos y bien conservados en la nevera, y añade siempre un ingrediente ácido (limón o vinagre), que ayuda a inhibir el crecimiento de microorganismos.
- Guarda la mayonesa en la nevera y consúmela en un plazo máximo de unas pocas horas, desechando la que sobre al final del día; no es recomendable mantenerla de un día para otro.
Si quieres una alternativa más segura, puedes usar huevo pasteurizado o incluso optar por versiones sin huevo a base de leche o bebida vegetal, que reducen el riesgo asociado al huevo crudo.
Ideas para usar tu mayonesa casera
Una vez tengas tu mayonesa lista, puedes utilizarla en infinidad de preparaciones frías y calientes.
- Ensaladilla rusa y patatas aliñadas.
- Sandwiches, bocadillos y hamburguesas.
- Pescados al horno o a la plancha, verduras asadas o al vapor, y huevos cocidos.
Con una base tan simple como esta, puedes crear tus propias variantes: alioli suave añadiendo ajo, mayonesa de hierbas con perejil o cilantro, o una versión picante con unas gotas de salsa chilli o tabasco.